Marea roja y mitilicultura: el costo real para Los Lagos
- junio 24, 2026
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Los episodios de Floraciones Algales Nocivas siguen golpeando la producción de mejillón en Los Lagos. Analizamos el impacto económico y las respuestas del sector.
Los episodios de Floraciones Algales Nocivas siguen golpeando la producción de mejillón en Los Lagos. Analizamos el impacto económico y las respuestas del sector.
La mitilicultura en la Región de Los Lagos enfrenta uno de sus desafíos más persistentes y costosos: las Floraciones Algales Nocivas (FAN), conocidas popularmente como marea roja. Aunque el fenómeno no es nuevo, su frecuencia e intensidad durante los últimos años ha profundizado la incertidumbre productiva de cientos de mitilicultores artesanales e industriales que operan desde el Estuario de Reloncaví hasta el archipiélago de Chiloé. Según datos de SERNAPESCA, durante 2024 se registraron cierres sanitarios por Veneno Paralizante de los Mariscos (VPM) que afectaron áreas de cultivo por períodos de entre 30 y 90 días consecutivos en distintas zonas de la región, impactando directamente la cadena de exportación de Mytilus chilensis, la especie bandera del sector.
Cuantificar el daño que genera cada episodio de marea roja no es sencillo, pero los números disponibles permiten dimensionar la magnitud del problema. Chile exportó en 2024 cerca de USD 260 millones en productos de mejillón, siendo la Región de Los Lagos responsable de más del 85% de esa producción, según cifras de ProChile. Cualquier cierre sanitario prolongado no solo detiene la cosecha: interrumpe contratos de exportación hacia la Unión Europea, el principal destino del mejillón chileno en conserva y congelado, y genera pérdidas por sobreenvejecimiento del producto en batea.
Los mitilicultores más pequeños —muchos de ellos organizados en cooperativas o asociaciones gremiales vinculadas al Sindicato de Trabajadores Independientes de la Acuicultura— son quienes absorben el golpe con menos herramientas. A diferencia de las empresas medianas con diversificación de zonas concesionadas, el productor artesanal depende de una o dos concesiones en un área específica. Si esa área cierra, cierra su negocio.
El sistema de monitoreo de marea roja en Chile está coordinado por SERNAPESCA a través del Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos (PSMB), que realiza muestreos periódicos en puntos fijos de la región. Sin embargo, desde el sector productivo se ha planteado reiteradamente que la frecuencia de muestreo en zonas alejadas —especialmente en el interior del Estuario de Reloncaví y en los fiordos de la provincia de Palena— no siempre permite una alerta lo suficientemente anticipada como para que los productores puedan adelantar cosechas o implementar otras medidas de mitigación.
En ese contexto, proyectos de investigación aplicada impulsados desde la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) han explorado modelos predictivos basados en variables oceanográficas —temperatura superficial del mar, estratificación salina, aportes fluviales— que podrían anticipar episodios de FAN con días de anticipación. La transferencia tecnológica de estas herramientas al sector productivo sigue siendo, sin embargo, una deuda pendiente.
Los especialistas advierten que la frecuencia de las FAN en el sur de Chile no es independiente de las transformaciones climáticas en curso. El calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico sur, la alteración de los regímenes de lluvia y viento, y el aumento de nutrientes por escorrentía continental crean condiciones cada vez más favorables para la proliferación de dinoflagelados tóxicos como Alexandrium catenella, principal responsable del VPM en la región.
La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) ha reconocido en sus informes sectoriales que esta tendencia obliga a replantear tanto los protocolos de monitoreo como los instrumentos de apoyo al productor afectado. Hoy existe el Seguro Agrícola de CORFO-Agroseguros para algunos rubros, pero el mejillonero artesanal no cuenta con un mecanismo de seguro equivalente frente a cierres sanitarios por causas naturales, lo que lo deja en una situación de alta vulnerabilidad financiera.
Las demandas del sector mitilicultor frente a la marea roja no son nuevas, pero siguen sin una respuesta integral. Los puntos que concentran el debate en Los Lagos son tres:
Desde SalmonChile y la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile) se ha insistido en que la competitividad del sector exportador no puede construirse solo sobre eficiencia productiva si no existe una red de protección frente a riesgos naturales estructurales como las FAN.
La Región de Los Lagos concentra la mayor infraestructura acuícola del país, con miles de concesiones activas entre la provincia de Llanquihue, el archipiélago de Chiloé y la provincia de Palena. El mejillón es, junto al salmón, uno de los pilares de la economía exportadora regional. Pero a diferencia de la salmonicultura —que cuenta con una institucionalidad más consolidada, mayores recursos para investigación y empresas con mayor capacidad de absorción de riesgos—, la mitilicultura sigue siendo un sector donde predominan los productores de menor escala, con acceso limitado a financiamiento, tecnología y seguros.
En ese contexto, cada episodio de marea roja no es solo una crisis sanitaria: es una prueba de estrés para un modelo productivo que necesita urgentemente más soporte institucional, mejor ciencia aplicada al territorio y políticas públicas diseñadas desde —y para— la realidad de Los Lagos.