En la Región de Los Lagos, donde la salmonicultura genera más de USD 5.000 millones anuales en exportaciones y la mitilicultura posiciona a Chile como segundo productor mundial de mejillón, una pregunta persiste sin respuesta satisfactoria: ¿por qué buena parte de la investigación aplicada que se desarrolla en las universidades regionales no llega a tiempo a las empresas y emprendedores que más la necesitan? La transferencia tecnológica —ese puente entre el conocimiento académico y la industria productiva— sigue siendo uno de los eslabones más débiles del ecosistema de innovación regional, a pesar de los avances instrumentales de CORFO y los esfuerzos de universidades como la UACh, la USS y la Universidad de Los Lagos.
Transferencia tecnológica en Los Lagos: diagnóstico de una brecha estructural
El concepto de transferencia tecnológica no es nuevo para la industria de Los Lagos. Desde la implementación del Programa Territorial Integrado (PTI) Acuícola impulsado por CORFO hasta los fondos FONDEF ejecutados por la Universidad Austral de Chile en Puerto Montt y Valdivia, la región acumula décadas de intentos por articular academia y sector privado. Sin embargo, los resultados han sido dispares.
Según datos del Índice Regional de Competitividad (IRC) 2023 elaborado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional (SUBDERE), Los Lagos ocupa posiciones medias en el pilar de innovación, rezagada frente a regiones como Valparaíso o la Metropolitana en indicadores de patentes, spin-offs universitarios y contratos de licenciamiento tecnológico. Esta realidad contrasta con la alta densidad productiva del territorio: más de 400 centros de cultivo de salmónidos activos supervisados por SERNAPESCA, decenas de concesiones acuícolas en el Golfo de Ancud y un tejido PYME agropecuario que abarca desde Osorno hasta Chiloé.
¿Qué frena la transferencia en la región?
Los especialistas identifican al menos tres cuellos de botella recurrentes en el contexto regional:
- Asimetría de tiempos: los ciclos académicos de investigación (2 a 4 años para un proyecto FONDECYT) no sincronizan con las urgencias operacionales de la industria salmonera o mitilicultora, que puede requerir soluciones en semanas ante un brote de Piscirickettsia salmonis (SRS) o un episodio de Floración Algal Nociva (FAN).
- Escasez de oficinas de transferencia tecnológica (OTT) operativas: si bien la UACh y la Universidad de Los Lagos cuentan con estructuras formales para la gestión de propiedad intelectual, su capacidad operativa sigue siendo limitada frente a la demanda potencial del sector privado regional.
- Cultura de vinculación incipiente: muchas PYME de la región —especialmente en los sectores mitilicultor y agropecuario— desconocen los instrumentos disponibles o perciben la colaboración con universidades como un proceso burocrático y de bajo retorno inmediato.
Los instrumentos CORFO que pueden cambiar la ecuación
En este escenario, CORFO Región de Los Lagos mantiene una cartera de instrumentos específicamente diseñados para reducir esta brecha. El Programa de Difusión Tecnológica (PDT) financia hasta un 80% del costo de proyectos que buscan adaptar tecnologías probadas a las condiciones productivas locales. Por su parte, el instrumento I+D Empresarial —modalidad individual o asociativa— permite a empresas de los sectores acuícola, forestal y agropecuario co-financiar investigación aplicada con centros tecnológicos o universidades.
Un ejemplo concreto que ilustra el potencial de estos mecanismos es el trabajo desarrollado en torno a la sensorización de balsas jaulas para monitoreo de parámetros oceanográficos en tiempo real. Startups vinculadas a la Universidad de Los Lagos y al ecosistema de Puerto Montt han avanzado en prototipos con apoyo de fondos CORFO, buscando escalar soluciones que respondan a las exigencias de la Norma DS 320 sobre sistemas de control y vigilancia en centros de cultivo. Sin embargo, el salto desde el prototipo hasta la adopción masiva por parte de empresas acuícolas sigue requiriendo intermediación activa y financiamiento de etapas intermedias.
El rol de las universidades regionales: más allá de la formación de capital humano
Las universidades con presencia en Los Lagos —particularmente la Universidad Austral de Chile (UACh) y la Universidad de Los Lagos (ULagos)— han ampliado progresivamente su rol en el ecosistema productivo regional. Ambas instituciones participan en el Consorcio Tecnológico Empresarial de la Acuicultura (CTSA), plataforma que agrupa centros de I+D, empresas del sector y agencias públicas para abordar desafíos como la resistencia antimicrobiana, el bienestar animal en salmonicultura o la optimización de sistemas de producción de mitílidos.
El desafío pendiente, sin embargo, es consolidar una política regional de innovación que otorgue a estas instituciones mandatos claros de transferencia —no solo de publicación científica— y que vincule los indicadores de desempeño universitario con métricas de impacto productivo territorial: empleos generados, empresas creadas, tecnologías adoptadas en la región.
Emprendimiento tecnológico: el eslabón que se fortalece lentamente
En paralelo a la transferencia desde universidades, el ecosistema emprendedor de Los Lagos muestra señales de maduración. Puerto Montt concentra la mayor densidad de startups de base tecnológica aplicada a la acuicultura en Chile fuera de la Región Metropolitana. Iniciativas como StartUp Chiloé, los programas de aceleración vinculados a CORFO Puerto Montt y los fondos Capital Semilla Semilla han permitido que equipos jóvenes desarrollen soluciones en áreas como trazabilidad con blockchain para exportaciones de salmón, automatización de procesos en plantas de proceso y tecnologías de alimentación para balsas jaula.
No obstante, la región enfrenta un desafío de retención de talento: profesionales formados en ingeniería acuícola, biología marina o informática en universidades regionales tienden a migrar hacia Santiago o al extranjero en busca de mercados de mayor escala. Fortalecer los vínculos entre el ecosistema emprendedor local y las grandes empresas acuícolas instaladas en la región —que podrían actuar como early adopters y clientes ancla para estas startups— es una tarea pendiente que involucra tanto a la industria privada como a los gobiernos regionales y locales.
Una agenda posible para Los Lagos
Cerrar la brecha de transferencia tecnológica en Los Lagos no requiere reinventar instrumentos, sino articular mejor los existentes. Una agenda mínima debería incluir: fortalecer las OTT universitarias con financiamiento regional estable; crear espacios de encuentro sistemático entre I+D y PYME en sectores estratégicos como la mitilicultura y la acuicultura de pequeña escala; y diseñar fondos concursables con criterios explícitos de impacto territorial, no solo de excelencia científica.
La Región de Los Lagos tiene los activos: industria de escala mundial, universidades con trayectoria en investigación acuícola y un ecosistema emprendedor emergente. Lo que falta es la arquitectura institucional que los conecte con eficiencia y velocidad. Ese es el verdadero desafío de innovación para la región en la segunda mitad de esta década.
Preguntas clave para reflexionar
- ¿Tu empresa o emprendimiento ha intentado colaborar con alguna universidad regional? ¿Qué barreras encontraste en el proceso?
- ¿Conoces los instrumentos de CORFO disponibles para co-financiar investigación aplicada con centros académicos de Los Lagos?
- ¿Qué tan preparada está la industria salmonera y mitilicultora de la región para adoptar tecnologías desarrolladas localmente, versus importar soluciones desde Noruega o Escocia?
- ¿Deberían las universidades regionales ser evaluadas por su impacto productivo en Los Lagos, además de por sus publicaciones científicas?
- ¿Cómo puede el Gobierno Regional de Los Lagos liderar una política de transferencia tecnológica que no dependa exclusivamente de fondos concursables nacionales?