Mitilicultura en Los Lagos: desafíos y oportunidades 2025
- junio 8, 2026
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La mitilicultura en la Región de Los Lagos enfrenta mareas rojas y nuevas regulaciones en 2025, pero también abre oportunidades exportadoras hacia Europa y Asia.
La mitilicultura en la Región de Los Lagos enfrenta mareas rojas y nuevas regulaciones en 2025, pero también abre oportunidades exportadoras hacia Europa y Asia.
La mitilicultura en la Región de Los Lagos atraviesa uno de sus momentos más complejos y, al mismo tiempo, más prometedores de la última década. Con más de 4.200 centros de cultivo de mejillón (Mytilus chilensis) operativos al cierre de 2024 según datos de SERNAPESCA, la región concentra el 78% de la producción nacional de este bivalvo, consolidándose como el principal polo mitilicultor de América del Sur. Sin embargo, episodios recurrentes de Floraciones Algales Nocivas (FAN), tensiones regulatorias y la presión exportadora de mercados europeos están redefiniendo las reglas del juego para los más de 3.000 productores —muchos de ellos pequeños y medianos— que dependen de esta actividad en provincias como Chiloé, Palena y Llanquihue.
El verano austral 2024-2025 dejó cifras preocupantes. Según el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA), entre noviembre de 2024 y marzo de 2025 se registraron alertas por Veneno Paralítico de los Mariscos (VPM) en 14 comunas de la región, afectando principalmente las zonas de Quellón, Calbuco y el archipiélago de Chiloé. Las cosechas paralizadas durante esos períodos generaron pérdidas estimadas en USD 38 millones para el sector, según proyecciones preliminares de la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile).
Estas cifras no son excepcionales: la frecuencia e intensidad de los eventos FAN ha aumentado sostenidamente en los últimos cinco años, fenómeno que investigadores del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) vinculan con el calentamiento de las aguas del mar interior de Chiloé y alteraciones en los patrones de surgencia costera. Para los productores medianos con menos de 15 concesiones, una paralización de seis semanas puede significar la inviabilidad financiera del ciclo productivo completo.
Frente a este escenario, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) impulsó durante 2024 la expansión del Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos, incorporando 22 nuevas estaciones de monitoreo en zonas históricamente rezagadas del sur de Chiloé. La medida, aunque valorada por los gremios, aún es insuficiente según la propia AmiChile, que estima necesitar al menos 40 estaciones adicionales para una cobertura territorial adecuada. La tecnología de biosensores en tiempo real —actualmente en fase piloto en Calbuco con financiamiento de CORFO— aparece como una solución de mediano plazo que podría reducir los tiempos de alerta de 72 a menos de 8 horas.
Los mercados de destino están elevando sus exigencias. La Unión Europea, principal importador de mejillón chileno con una participación del 62% del volumen exportado en 2024 según cifras de ProChile, activó en enero de 2025 nuevos protocolos de trazabilidad bajo el reglamento EU 2023/1115 sobre cadenas de suministro libres de deforestación y, más recientemente, lineamientos complementarios sobre bienestar ecosistémico en acuicultura. Aunque el mejillón chileno no enfrenta restricciones inmediatas, la señal regulatoria es clara: los exportadores de Los Lagos deberán acreditar origen geográfico preciso, condiciones sanitarias auditables y métricas de huella hídrica y carbono antes de 2027.
Este escenario ya está moviendo fichas en Puerto Montt. Empresas como Camanchaca Cultivos y Salmones Multiexport —que diversificaron hacia mitilicultura— han comenzado a implementar sistemas de trazabilidad blockchain en sus líneas de proceso, mientras que productores artesanales agrupados en cooperativas de Chiloé exploran modelos de certificación colectiva con apoyo técnico de la Universidad Austral de Chile (UACh) y financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Lagos.
Mientras Europa ajusta sus estándares, Asia emerge como un mercado de alto potencial. China aumentó sus importaciones de mejillón procesado desde Chile en un 34% durante 2024, alcanzando las 18.200 toneladas métricas en peso neto, según el reporte anual de ProChile publicado en febrero de 2025. Japón y Corea del Sur también muestran tendencias al alza, especialmente en formatos de valor agregado como mejillón al vapor congelado, en escabeche y en conserva.
Para los productores de Los Lagos, esta diversificación geográfica representa una oportunidad real de reducir la dependencia del mercado europeo y ganar resiliencia ante sus vaivenes regulatorios. No obstante, el acceso directo al mercado asiático requiere inversiones en capacidad de procesamiento, certificaciones HACCP actualizadas y logística de frío eficiente, barreras que siguen siendo altas para el segmento de pequeños mitilicultores sin acceso a financiamiento de largo plazo. En este punto, los instrumentos de INDAP para la agricultura y acuicultura familiar, y los fondos CORFO Escala, juegan un rol que aún está subutilizado en la región.
La academia regional está respondiendo. El Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, con sede en Puerto Montt, lidera actualmente tres proyectos FONDECYT orientados a la biología reproductiva del Mytilus chilensis y al desarrollo de protocolos de acondicionamiento genético para obtener líneas de mejillón más resistentes a variaciones de temperatura y salinidad. De prosperar, estas investigaciones podrían traducirse en semillas certificadas disponibles para los productores de la región antes de 2028.
Por su parte, la UACh Sede Puerto Montt avanza en un programa de transferencia tecnológica que busca conectar a pequeños mitilicultores del archipiélago de Chiloé con soluciones de gestión digital, incluyendo aplicaciones móviles para registro de cosecha, alertas sanitarias geolocalizadas y acceso simplificado al Sistema de Información de Acuicultura (SIAC) de SUBPESCA. El proyecto, cofinanciado por el Gobierno Regional de Los Lagos vía FIC 2024, se encuentra en fase de piloto con 120 productores de Quellón y Castro.
La mitilicultura en la Región de Los Lagos no está en crisis; está en transformación. Los desafíos son reales —mareas rojas más frecuentes, exigencias regulatorias internacionales crecientes, brechas tecnológicas en el eslabón primario— pero también lo son las oportunidades: mercados asiáticos en expansión, innovación académica local con potencial de transferencia y una creciente conciencia gremial e institucional sobre la necesidad de modernizar la cadena de valor. La pregunta no es si el sector debe transformarse, sino a qué velocidad lo hará y quiénes tendrán acceso a los beneficios de esa transformación. Para los profesionales y empresas de Los Lagos que trabajan en este ecosistema productivo, el momento de posicionarse estratégicamente es ahora.