Mitilicultura en Los Lagos: desafíos y oportunidades 2025
- junio 11, 2026
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La industria del mejillón en la Región de Los Lagos enfrenta un año decisivo entre episodios de marea roja, nuevas regulaciones y mercados internacionales exigentes.
La industria del mejillón en la Región de Los Lagos enfrenta un año decisivo entre episodios de marea roja, nuevas regulaciones y mercados internacionales exigentes.
La Región de Los Lagos concentra más del 85% de la producción nacional de mejillón chileno (Mytilus chilensis), consolidándose como el principal polo mitilicultor de América del Sur. Sin embargo, el año 2025 ha comenzado con señales mixtas para los cerca de 2.400 centros de cultivo registrados ante SERNAPESCA en la región: por un lado, la demanda internacional desde Europa y Asia se mantiene robusta; por otro, los episodios recurrentes de Floraciones Algales Nocivas (FAN) y el endurecimiento regulatorio bajo la Ley de Acuicultura y sus reglamentos asociados obligan al sector a acelerar su proceso de modernización. Comprender este escenario es clave para los productores, técnicos y emprendedores que apuestan por el mar interior de Los Lagos.
Durante el primer trimestre de 2025, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) mantuvo alertas sanitarias por presencia de Veneno Paralizante de Mariscos (VPM) en zonas del Mar Interior de Chiloé, afectando especialmente las comunas de Quellón, Quemchi y Dalcahue. Estos cierres intermitentes generaron pérdidas estimadas en costos de oportunidad y retraso de embarques, afectando directamente la cadena logística hacia puertos como Puerto Montt y Chaitén.
El monitoreo fitoplantónico que realiza el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) en sus estaciones de la región es la principal herramienta de alerta temprana con que cuentan los productores. Sin embargo, desde las asociaciones gremiales insisten en que la frecuencia del muestreo sigue siendo insuficiente para la toma de decisiones en tiempo real, especialmente en zonas de cultivo más alejadas de los puntos de monitoreo oficial.
Aquí es donde emergen oportunidades concretas para el ecosistema de innovación regional. Proyectos de startups apoyadas por CORFO a través de líneas como Capital Semilla y el programa Programa Estratégico Regional de Acuicultura han comenzado a explorar el uso de sensores IoT, boyas inteligentes y modelos predictivos basados en datos oceanográficos para anticipar episodios de FAN. La Universidad Austral de Chile (UACh) y la Universidad de Los Lagos (ULagos), con sede en Puerto Montt, desarrollan actualmente proyectos de I+D aplicada en esta línea, articulando ciencia regional con necesidades reales del sector productivo.
El mejillón chileno congelado y en conserva llega hoy a más de 40 países, con España, Francia, Italia y Estados Unidos como destinos prioritarios. Según cifras de ProChile, las exportaciones de moluscos bivalvos desde la Región de Los Lagos superaron los USD 180 millones en 2024, con el mejillón representando la fracción mayoritaria. No obstante, los mercados europeos han intensificado sus exigencias en materia de trazabilidad, huella de carbono y certificaciones de sostenibilidad como el sello ASC (Aquaculture Stewardship Council).
Para las Pymes mitilicultoras —que representan más del 70% de los productores registrados en Los Lagos— acceder a estas certificaciones implica costos y capacidades técnicas que no siempre están al alcance. Esta brecha entre el estándar que exige el mercado global y la realidad operativa de los pequeños productores es uno de los debates más urgentes del sector. Organizaciones como AmiChile (Asociación de Mitilicultores de Chile) han impulsado modelos de certificación colectiva para reducir costos, pero el avance ha sido gradual.
El marco regulatorio bajo el que opera la mitilicultura en Chile combina la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA) con decretos específicos como el DS49, que establece normas ambientales para centros de cultivo. La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ha intensificado su presencia fiscalizadora en la región, con mayor número de inspecciones a centros de engorda y mayor rigurosidad en el cumplimiento de los Programas de Vigilancia Ambiental (PVAS).
Paralelamente, el proceso de renovación y ordenamiento de concesiones acuícolas en zonas de alta densidad productiva —como el Estuario de Reloncaví y el norte de Chiloé— genera incertidumbre en los productores que esperan definiciones sobre sus derechos de uso de borde costero. Desde el sector se demanda mayor agilidad administrativa en SUBPESCA y claridad en los criterios de zonificación del borde costero regional, un proceso que involucra también a las comunidades locales y pueblos originarios con derechos territoriales reconocidos.
Más allá de los desafíos, el ecosistema emprendedor de Los Lagos identifica nichos de alto potencial en torno a la mitilicultura:
La mitilicultura de la Región de Los Lagos llega a 2025 con la fortaleza de un sector productivo maduro, con mercados consolidados y una base de productores con décadas de experiencia en el mar interior. Pero también llega a una encrucijada: la presión simultánea de las exigencias ambientales, la volatilidad climática que intensifica los episodios de FAN, y la sofisticación creciente de los compradores internacionales exige un salto cualitativo que no puede postergarse.
Ese salto requiere articulación real entre el sector productivo, el Estado —a través de SERNAPESCA, SUBPESCA, CORFO e INDAP—, la academia regional y el ecosistema emprendedor. Los Lagos tiene los recursos naturales, el capital humano y las instituciones para liderar esa transición. La pregunta es si los actores del territorio están dispuestos a construir esa agenda común con la urgencia que el momento demanda.