Mitilicultura en Los Lagos: desafíos y oportunidades 2025
- junio 11, 2026
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La mitilicultura en Los Lagos enfrenta mareas rojas, regulación y nuevos mercados. Análisis de desafíos y oportunidades para productores de mejillón en 2025.
La mitilicultura en Los Lagos enfrenta mareas rojas, regulación y nuevos mercados. Análisis de desafíos y oportunidades para productores de mejillón en 2025.
La mitilicultura en la Región de Los Lagos atraviesa uno de sus momentos más complejos y, al mismo tiempo, más prometedores de la última década. Con más de 1.200 concesiones acuícolas activas registradas por SERNAPESCA al cierre de 2024 y exportaciones de Mytilus chilensis que superaron los USD 180 millones en 2023 según cifras de ProChile, la industria del mejillón se consolida como uno de los pilares productivos del territorio. Sin embargo, la recurrencia de eventos de Floraciones Algales Nocivas (FAN), las exigencias del nuevo marco regulatorio y la presión competitiva de mercados europeos obligan a los mitilicultores de la región a repensar sus estrategias para 2025.
El primer trimestre de 2025 volvió a poner a prueba la resiliencia del sector. Las vedas sanitarias decretadas por el Seremi de Salud de Los Lagos afectaron a zonas productivas clave en el archipiélago de Chiloé y en el sector de Calbuco, con cierres temporales que impactaron directamente en los ciclos de cosecha y en los compromisos de exportación.
Según el IFOP (Instituto de Fomento Pesquero), el monitoreo de toxina paralizante de los mariscos (TPM) registró episodios de alta concentración en los canales interiores de la Región de Los Lagos durante enero y marzo de 2025, asociados a la proliferación de Alexandrium catenella, el dinoflagelado responsable de la marea roja más devastadora para la acuicultura regional.
La respuesta del sector no ha sido pasiva. Asociaciones de mitilicultores de Calbuco y Castro han avanzado en la implementación de protocolos de alerta temprana articulados con la red de monitoreo del SERNAPESCA. Además, algunas empresas medianas del territorio han comenzado a explorar el uso de boyas inteligentes con sensores de pH y temperatura para anticipar condiciones favorables a los episodios FAN, tecnología que ya se pilotea en conjunto con la Universidad de Los Lagos en su sede de Puerto Montt.
Esta capacidad de anticipación es fundamental: una veda de 30 días puede significar pérdidas de entre CLP 15 y 25 millones por línea de cultivo para un productor mediano, según estimaciones del gremio AmiChile.
El Decreto Supremo N°49 del Ministerio de Economía, que regula las condiciones sanitarias y ambientales de los centros de cultivo, sigue siendo uno de los focos de atención del sector. La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) intensificó su fiscalización en Los Lagos durante 2024, lo que se tradujo en 23 expedientes sancionatorios abiertos contra centros acuícolas de la región, según información disponible en el registro público del organismo.
Los principales incumplimientos detectados se relacionaron con el manejo de residuos sólidos, la superación de cargas orgánicas permitidas y deficiencias en los Planes de Manejo Ambiental (PMA). Aunque la mitilicultura presenta una huella ambiental comparativamente menor que la salmonicultura intensiva —dado que el mejillón no requiere alimentación artificial y actúa como filtrador del ecosistema—, la presión regulatoria es creciente para todos los actores del borde costero.
Desde SalmonChile y las asociaciones acuícolas se ha levantado la voz para pedir simplificación administrativa en los procesos de renovación de concesiones, algunos de los cuales acumulan retrasos de hasta tres años en la Subsecretaría de Pesca (SUBPESCA), generando incertidumbre jurídica para los productores.
El mejillón chileno tiene una reputación consolidada en los mercados de la Unión Europea, especialmente en España, Francia y Alemania, donde llega principalmente como producto congelado o en conserva. Sin embargo, las exigencias del Reglamento Europeo de Contaminantes y los nuevos estándares de trazabilidad que entran en vigor progresivamente desde 2025 demandan una actualización tecnológica en las plantas procesadoras de la región.
ProChile Los Lagos viene trabajando con productores de Chiloé en el desarrollo de fichas de trazabilidad digital que permitan responder a los requisitos del mercado europeo. En paralelo, la apertura del mercado asiático —particularmente Corea del Sur y Japón— para el mejillón chileno en sus presentaciones de valor agregado (IQF, media concha, conservas premium) representa una oportunidad de diversificación que varios exportadores regionales ya están explorando en ferias internacionales como la Seafood Expo Asia.
Los volúmenes exportados desde Los Lagos en 2024 mostraron una leve recuperación respecto al golpe de 2022-2023, con un crecimiento estimado del 8% en valor, según datos preliminares de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (ASEXMA), aunque aún por debajo de los récords históricos del sector.
El ecosistema de apoyo a la innovación en la mitilicultura regional también está en movimiento. CORFO Los Lagos ha destinado recursos a través de sus instrumentos de Capital Semilla y Subsidio a la Innovación para proyectos que buscan mejorar la productividad y sostenibilidad de los cultivos de mejillón.
Entre las iniciativas más destacadas del último año figura un proyecto de la Universidad Austral de Chile (UACh), sede Puerto Montt, que estudia el uso de biotecnología de microalgas nativas para el acondicionamiento de reproductores de Mytilus chilensis, lo que podría mejorar significativamente las tasas de sobrevivencia larvaria y reducir la dependencia de semilla silvestre. Esta investigación, financiada parcialmente por ANID, podría cambiar las reglas del juego para los productores que hoy dependen casi íntegramente de la captación natural de semilla en los meses de primavera.
Asimismo, el Centro INCAR (Interdisciplinario para la Investigación Acuícola) mantiene líneas activas de trabajo en Los Lagos sobre resiliencia productiva frente al cambio climático, un factor que los propios mitilicultores identifican como la amenaza de largo plazo más relevante para sus concesiones.
La mitilicultura es, sin duda, una de las identidades productivas más auténticas de la Región de Los Lagos. Desde las familias de pequeños mitilicultores de Chiloé hasta las empresas exportadoras con presencia en mercados globales, el mejillón representa no solo una fuente de divisas, sino un modo de vida profundamente enraizado en la geografía y la cultura de los canales y fiordos del sur de Chile.
El 2025 plantea una disyuntiva clara: adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias, tecnológicas y de mercado, o quedar rezagado ante competidores internacionales que ya dominan estándares que aquí aún se están implementando. La buena noticia es que Los Lagos cuenta con el territorio, la experiencia y los instrumentos institucionales para hacer esa transición. Lo que se necesita es voluntad colectiva, articulación entre sector privado, academia y Estado, y una visión de largo plazo que proteja los recursos del borde costero para las generaciones que vendrán.